Sandra

Meditante en Meditación Argentina

Padezco de trastorno obsesivo compulsivo desde los 9 años (tengo 40). Desde siempre tuve los síntomas limitaron mi vida: pensamientos intrusivos, rituales físicos y mentales. Literalmente viví siempre en una especie de cárcel mental. Llegué a Meditación Caballito buscando un complemento para mi terapia. Con psicoanálisis y medicación psiquiátrica pude gestionar mejor mis síntomas pero mi terapeuta me recomendó meditar. Mis expectativas tenían que ver con estar más tranquila, calmar mi mente y vivir en el presente. Sin embargo, a medida que fui pasando de nivel la perspectiva cambió por completo. Por primera vez entendí genuinamente la falsedad de mi mente, la misma que me había atormentado toda la vida. No pensé que el mundo iba a cambiar mi cotidianeidad de esta manera. Puedo decir que después de más de 30 años no tengo síntomas. Los síntomas que eran parte de un «yo» falso. Por el momento es lo que experimenté en los pocos meses que llevo con el método. 

Otras cosas que cambiaron cuando conocí la meditación:

Amistades. La competencia y las críticas derivadas de la propia inseguridad desaparecieron. Tengo mejor relación con mis amigos, ya no me enojo por cuestiones nimias. Incluso pude hablar de esto con amistades que he perdido.

Pareja. Siempre me relacioné desde la necesidad, la inferioridad y el miedo al abandono. Muchas relaciones terminaron mal y sufrí mucho. Mi relación actual comenzó así, pero progresivamente pude entender la falsedad de los pensamientos, miedos, apegos y tengo una relación mucho más sana con mi compañero. Siento que mi felicidad no depende del otro. Dejé de angustiarme o frustrarme por cosas obre la cuales no tengo control. Mi carácter también cambió a partir de esto.

Concentración. Mi concentración mejoró muchísimo, estoy terminando mi tesis doctoral y los pensamientos intrusivos sobre la incapacidad o esas voces que dicen que no lo voy a terminar se fueron. Incluso dejé de estar centrada en las expectativas de futuro y empecé a disfrutar el proceso. Incluso la expectativa con la misma meditación.

Cuerpo. A partir del nivel 3 pude liberarme de todos los pensamientos e imágenes de mi propio cuerpo. Parte de mi toc tuvo que ver con las enfermedades. Incluso había quedado anclada en una enfermedad de los intestinos que tuve a los 9 años. Todos esos miedos falsos desaparecieron, hoy puedo cuidar mi salud sin miedos, desde otro lugar. Otro aspecto relacionado con el cuerpo eran los complejos. Siempre tuve problemas con eso que, si estaba gorda, o era bajita, o empezaba a envejecer o si tenía el pelo feo. Pude desechar todas esas mentes y hoy no tengo complejos. 

Realmente parece exagerado lo que cuento, todo pasó rápido pero progresivamente. Me cambió la vida y estoy super agradecida con el método, con sus creadores, con los guías y los compañeros que colaboran en el centro. Mi mente falsa todavía está y tengo que desechar todos los días, pero vale la pena.